Una persona culta es aquella (…) que sabe cómo elegir compañía entre los hombres [y mujeres], entre las cosas, entre las ideas, tanto en el presente como en el pasado. H. Arendt

sábado, 26 de julio de 2014

LA HISTORIA

ANJA BÜHRER

La historia niega las cosas verdaderas. Hay períodos de orden en los que todo es vil y períodos de desorden en lo que todo es grande. Las decadencias son fértiles en virilidad mental: las épocas de fuerza, en debilidad de espíritu. Todo se mezcla y entrecruza, y no existe verdad salvo en el suponerla.
¡Tantos nobles ideales caídos en el estiércol, tantas ansias verdaderas extraviadas entre la inmundicia!
FERNANDO PESSOA, Libro del desasosiego, 273 (fragmento).

sábado, 19 de julio de 2014

PROCREADORAS DE ARIOS: DOS VIDAS


DOS VIDAS (2012) de Zwei Leben.

A raíz de un viaje que hice a Noruega, el interés por este país se ha incrementado mucho por diversas razones, algunas de las cuales aparecerán en este comentario a la película Dos vidas.

Noruega fue ocupada, a través de una operación de guerra relámpago similar a la que llevó a la ocupación de Polonia, por la Alemania nazi, entre abril de 1940 y mayo de 1945, que estableció una administración militar que coexistió con un gobierno civil noruego  colaborador del III Reich. Este gabinete lo encabezó Vidkun Quisling, fascista noruego que era el líder del minúsculo partido Nasjonal Samling (Unión de la nación). Jamás logró la espontánea colaboración de la población noruega. La economía noruega fue puesta al servicio de Alemania y se produjo riesgo de hambruna en el país y se estableció el racionamiento de alimentos.

En Noruega se estableció la legislación nazi contra los judíos, pero debido a la rápida actividad de la resistencia noruega, fue posible salvar a la mayor parte de la comunidad judía del país antes que las SS empezaran las deportaciones masivas en noviembre de 1942 hacia los campos de exterminio.
Mucho menos conocido fue el establecimiento de “hoteles” a los que eran llevadas a la fuerza mujeres noruegas, consideradas de raza aria, para que tuvieran relaciones sexuales con oficiales nazis destinadas a procrear hijas e hijos de padres desconocidos que eran arrebatadas a sus madres y conducidas a establecimientos alemanes, clínicas de natalidad y hospicios, con la finalidad de mejorar la raza aria. También hubo mujeres (eran apodadas las alemanas tristes) que tuvieron relaciones íntimas con soldados u oficiales nazis y cuyos hijos e hijas siguieron el mismo camino que los anteriores. Los llamados hijos de la vergüenza estaban en hospicios alemanes cuando acabó la guerra y, en general, allí se quedaron. Las alemanas tristes fueron internadas en campos noruegos una vez que, derrotados los nazis, se volvió a la normalidad. Al recuperar la libertad era muy difícil encontrar a sus hijas e hijos en Alemania y mucho más si estaban en establecimientos de la Alemania comunista, lo que será la RDA a partir de 1849.





Dos vidas es un thriller con trasfondo histórico, una película alemana basada en la historia de una mujer, una alemana triste (Liv Ullman), que recupera en apariencia a su hija de la vergüenza (Juliane Kohler). Una investigación del Tribunal de Estrasburgo en los años 90 saca a la luz el destino de estos hijos de la vergüenza y sus madres noruegas, así como el papel de la STASI, la policía secreta de la RDA, en este asunto. Las vidas de esta familia noruega sufrirá un varapalo como consecuencia de los secretos que irán surgiendo a lo largo de la investigación.



Zwei Leben monta una historia trepidante con momentos de calma enervante que están ligados al paisaje noruego lleno de bruma, frío, mar picado y oscuridad. El exterior contrasta con el interior de las viviendas de madera llenas de calidez donde se desarrolla la mayor parte de la vida de los noruegos/as en los largos y lluviosos inviernos.

La guerra fría, sistemas totalitarios nazis y comunistas, torturas y maltrato, víctimas de la inexistencia de derechos humanos y personas que tratan de vivir como pueden en situaciones difíciles. Y Alemania con un pasado tan complejo y del que tanto queda por conocer y por asumir.



La trama de la película es muy interesante, aunque si no se conoce el trasfondo histórico puede resultar, a veces, confusa (agravado por los flashbacks en los que la protagonista se remonta a su juventud). Tiene algunos momentos marcados por recursos narrativos flojos y manidos (el tema del espionaje especialmente), pero en conjunto es una película que capta nuestra atención plenamente. La interpretación de las dos mujeres protagonistas es extraordinaria.

Una película en la que se combina una trama policíaca y de espionaje con una historia intimista llena de misterio.

sábado, 12 de julio de 2014

MUJERES DEL EXCEDENTE


Hubo un tiempo, no hace tanto, en el que las inglesas de mediana edad que no habían encontrado marido eran objeto de burla. Los humoristas de la época victoriana siempre las describían como figuras cómicas, como seres sin atractivo que, a pesar de sus esfuerzos, habían fracasado a la hora de convencer a un hombre para que se casara con ellas. Ésta es la imagen de la generación anterior, pero no la de hoy, pues hay demasiadas mujeres solteras que han triunfado en el mundo profesional y que destacan  en la literatura, la ciencia y el arte como para que la broma siga teniendo gracia.
Este fragmento escrito en 1940 por la feminista Cicely Hamilton sintetiza algunos de los cambios que desencadenó la I Guerra Mundial en la condición femenina. Cuando se fundaron los movimientos sufragistas en el siglo XIX, la estructura patriarcal mostraba una figura monolítica sancionada por los siglos y con convicciones inamovibles: la certeza de la superioridad del hombre, de la jerarquía sexual natural, en la que las mujeres siempre estaban subordinadas a los varones. 

DEMOSTRACIÓN SUFRAGISTA, 1910

Gracias a la influencia de las feministas de finales del siglo XIX y principios del XX, especialmente las sufragistas radicales inglesas (suffragettes), el sistema patriarcal empezó a resquebrajarse, lo que significaba para las mujeres de clase media un aumento de oportunidades laborales y económicas. Pese a ello, las mujeres nacidas entre 1885 y 1905,  seguían concibiendo el matrimonio como un derecho propio que vieron arrebatado durante la guerra. Fueron llamadas las mujeres del excedente porque nunca se pudieron casar. 

sábado, 5 de julio de 2014

BOSNIA Y VELIBOR COLIC, Los Bosnios.

Viajé a Bosnia en el verano de 2012, venía desde Croacia y encontré otro mundo. Cuando llegué a Mostar lo primero que vi fue un gran cementerio, entre edificios muy afectados por la guerra, en el que las tumbas correspondían a musulmanes jóvenes muertos en 1993. Luego paseé por el Kujundziluk, el barrio viejo, repleto de pequeñas tiendas de recuerdos y artesanía. Visité la Mezquita Koski Mehmed Pasha  y visité las casas  Muslibegovica y Biscevica de la época otomana. De esa época es también la Mezquita Karadjoz-bey, con el minarete más alto de Hercegovina. Comí a la orilla del río Neretva, viendo el puente que fue destruido durante la guerra y perfectamente reconstruido ya en los años del segundo milenio (en 2005 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO).
Pese a que el casco viejo es muy agradable, en Mostar se puede ver la parte más trágica de su historia reciente, ya que por todos lados pueden verse señales de la guerra. Casas derruidas, marcas de disparos en las paredes, las caras tristes de la gente o el gran cementerio que he mencionado antes. La zona que representa todo esto es el Bulevar, una especie de línea divisoria donde los combates fueron más encarnizados.
En Sarajevo la impresión fue muy similar a la que tuve en Mostar, pero ya estaba preparada para lo que me esperaba. Sin más demora os dejo con la reseña y, justamente, con una referencia a esta ciudad.

VELIBOR COLIC, Los Bosnios.

SARAJEVO
En Marindvor, en el centro de Sarajevo, se codeaban de forma más natural, y como de broma, Oriente y Occidente, el siglo XXI y la edad Media. En un radio de unos quinientos metros, encontrábamos una iglesia, la residencia del gobernador de Bosnia-Herzegovina, la Facultad de Letras y el Holiday Inn, (…), y todo ello cerca de la Bascarsija, antiguo zoco turco y lugar altamente turístico en tiempos felices. (…)

Hoy que Sarajevo agoniza en medio de atroces tormentos (…) ya nadie emprende este itinerario que atravesaba el centro (p. 78-79).


Esta “novela” es una obra muy breve, tan solo 120 páginas, pero certera como un estilete afilado. Su título tiene un evidente significado, entre quienes estuvieron inmersos en la última guerra de los Balcanes, ellos, los bosnios, fueron las principales víctimas.



Belibor Colic nació en Modrica (Bosnia) en 1964. Alistado en el ejército bosnio, desertó en mayo de 1992 y fue hecho prisionero. Logró huir y se refugió en Francia donde vive en la actualidad. Su casa y sus manuscritos desaparecieron quemados durante la guerra.

DOBOJ O “EL CAMPO DE LA MUERTE”
Durante toda la noche, el prisionero Adnan H. había escuchado, tumbado sobre las losas de su celda, los gritos de aquellos a quienes torturaban; llantos de hombres, amargos y cargados de sentido, que habían abierto en su agotado cuerpo la última puerta del espanto, por donde se había colado la muerte de sonrisa helada, transformando a Adnan H, en un títere impotente (p. 97).
  

MOSTAR

He entrecomillado la palabra novela, al principio, porque me parece que Colic estructura su obra con un formato que no es de novela, no es una narración alrededor de unos personajes ficticios. La obra se compone de breves textos sobre hombres (Musulmanes, Serbios, Croatas), ciudades y alambradas. La abre con una oración y la concluye con un ¿Post scriptum o Post mortem? Y así va desgranando, texto a texto, el cúmulo de horrores de una guerra impensable que se hizo realidad.

 EL ESTADIO DE SLAVONSKI BROD O “EL CAMPO DE LA DERROTA Y LA VERGÜENZA”
Pese a ser verano, todo a nuestro alrededor se teñía del gris de la vergüenza y de la derrota. Habíamos dejado atrás nuestras ciudades destruidas, nuestras tumbas cavadas a toda prisa y, en los lugares más insospechados, el miedo, la ignominia, la peste: habíamos dejado atrás todo lo que hasta entonces había constituido nuestra vida. Abatidos, nos poníamos en manos de los hombres de uniforme azul cielo para que decidieran nuestro destino (107).
 MOSTAR

Una guerra, que en la década de los noventa, pareció repetir las temidas atrocidades de otra guerra anterior, incentivadas por las diferencias nacionales asentadas en la religión.
 Allí en nuestra tierra el furor sigue desencadenándose, amigo mío. Aún dura el sangriento festín al que estábamos convidados desde hace tiempo, parece ser. Declaramos la guerra a la otra orilla, desenfundando de nuevo las espadas, los estandartes y las coronas. Nuestros santos son más santos que los suyos, la chispa que brilla en nuestros ojos es más luminosa. Tenemos más libros, más ángeles e incluso dos dioses (119).

Desde que empiezas su lectura te va encogiendo el corazón, te va arrastrando por el fango del horror, te va mostrando, sin posibilidad de mirar hacia otro lado, la guerra, el asesinato en masa, la locura colectiva, el fanatismo, la tortura. Tremendo testimonio.


sábado, 28 de junio de 2014

MARCEL PROUST Y EVOCAR EL PASADO A TRAVÉS DE UNA MAGDALENA


Leyendo este célebre fragmento de la magdalena, de Marcel Proust, no he podido evitar relacionarlo con este mi oficio de historiadora. La novela, En busca del tiempo perdido, está compuesta de siete partes publicadas entre 1913 y 1927. El célebre fragmento que hoy traigo aquí corresponde a la primera parte, Por la parte de Swann. La relación entre tiempo y memoria es uno de los temas clave de esta obra, y una de las preocupaciones fundamentales de cualquier persona que se dedique a la historia, a evocar la historia.
Nuestro oficio se mueve en el tiempo pasado e intenta siempre hacer memoria y, en la medida de lo posible, evocar dicho tiempo (quizás perdido) para quien nos lee. Pero si recuperar parte del pasado es cuestión de oficio, lograr evocar el pasado cuando escribimos entra en el campo de la creación. Y ahí, las cosas se complican mucho y los literatos nos superan con creces en dicha evocación. Cierto que pretender evocar un pasado que ni siquiera hemos vivido es casi una empresa heroica, pero si podemos unir mente, objetos (=fuentes históricas) y creatividad al escribir, quizás logremos el alborozo que sintió el narrador de tan extraordinario fragmento y logremos sentir y transmitir con veracidad ese estremecimiento y ese placer delicioso que puede ser la HISTORIA.

Lo mismo ocurre con nuestro pasado. Intentar evocarlo resulta empeño perdido, todos los intentos de nuestra inteligencia son inútiles. Está oculto, fuera de su dominio y de su alcance, en algún objeto material –en la sensación que éste nos daría- que no sospechamos. Del azar depende que encontremos o no ese objeto antes de morir.

Caillebotte. Probable ambiente de Combray

Hacía ya muchos años que –de Combray- todo lo que no era el teatro y el drama de mi acostar había dejado de existir para mí, cuando un día de invierno, al regresar a casa, mi madre –viendo que tenía frío- me propuso que, contra mi costumbre, tomara un poco de té. Al principio lo rechacé  y –no sé por qué- después cambié de idea. Mandó ir a buscar uno de esos bizcochos, pequeños y rechonchos, llamados “magdalenas” y que parecen moldeados en la acanalada valva de una vieira y, abrumado por aquel día sombrío y la perspectiva de un triste mañana, no tardé en llevarme maquinalmente a los labios una cucharada de té, en la que había dejado ablandarse un trozo de magdalena, pero, en el preciso momento en que me tocó el paladar el sorbo mezclado con migas de bizcocho, me estremecí, atento al extraordinario fenómeno que estaba experimentando. Me había invadido un placer delicioso, aislado, sin que tuviera yo idea de su causa. (…) ¿De dónde podía proceder aquel intenso alborozo? Yo sentía que estaba vinculado al gusto del té y del bizcocho, pero que lo superaba infinitamente, que no debía ser de la misma naturaleza. ¿De dónde venía? ¿Qué significaba? ¿Dónde aprehenderla? Bebí un segundo sorbo, en el que no encontré nada más que en el primero, y un tercero, que me aportó un poco menos que el segundo. Más valía dejarlo: la virtud de la bebida parecía disminuir. Estaba claro que la verdad que yo buscaba no estaba en ella, sino en mí. (…) Deje la taza y atendí a mi mente. A ella correspondía encontrar la verdad, pero, ¿cómo? Grave incertidumbre, todas las veces que la mente se siente sobrepasada por sí misma, cuando ella –la que busca- es al mismo tiempo el país obscuro en el que debe buscar y en el que de nada le servirá todo su bagaje. ¿Buscar? No solo eso: crear. Está ante algo que no es aún y que sólo ella puede realizar y después hacer entrar en su luz.
      MARCEL PROUST, Por la parte de Swann, p. 62-63, Barcelona, RBA, 2013,   Traductor Carlos        Manzano.                      
                                 

sábado, 21 de junio de 2014

STEFAN ZWEIG, Novela de ajedrez.

El relato Novela de ajedrez es el último escrito por Zweig en 1941, poco antes de su suicidio (enero de 1942). Fue publicado de forma póstuma en 1944 y es una crítica al nazismo y a los métodos “sutiles” de la Gestapo: la incomunicación y el aislamiento total. Se trata de un texto breve de 94 páginas cuyo título hace referencia al ajedrez, juego de lógica en el que la inteligencia es más importante que el azar o la suerte.


El relato se articula alrededor de dos personalidades muy diferentes pero unidas, en un viaje en barco, por el ajedrez: Czentovič,  rudo e ignorante, pero que resulta ser desde niño un genio del ajedrez; el Dr. B, culto y educado, que esconde una historia que explica su habilidad para el ajedrez y, a la vez, el problema que implica para él practicarlo.

El Dr. B le explica al narrador cómo llegó a depender del ajedrez para sobrevivir a una detención de la Gestapo que pretendía lograr su confesión a través de la incomunicación y su suspensión en la “nada” para desencadenar un deterioro psicológico que le llevara a la locura, la confesión, la docilidad y el conformismo frente al nazismo y sus métodos.
Se trataba del aislamiento más refinado que pueda imaginarse. No nos hacían nada, se limitaban a situarnos en el vacío más absoluto, y es bien sabido que nada en el mundo puede oprimir tanto el corazón del hombre como la nada. (…) Habían construido una nada absoluta, no solo en torno a mi alma, sino también en torno a mi cuerpo (p. 47).
En esa situación, en la que los miembros de los cuerpos policiales nazis eran expertos, un manual de jugadas de ajedrez se presenta inesperadamente como solución a su desequilibrio mental. En realidad, llegará un momento en que el juego será una trampa que le llevará a la locura y a sus consecuencias crónicas cuando se enfrente a la tensión de una partida de ajedrez. En paralelo, sorprende la resistencia del ser humano en situaciones límite.

Jugar a “ciegas”, es decir, de memoria, es lo que logra el Dr. B a base de disociar su personalidad jugando contra sí mismo. Curiosamente es lo que no sabe hacer Czentovič por su falta de inteligencia.



Zweig anticipa muchos aspectos relevantes del nazismo en una fecha temprana de la guerra (1941): el terror de los métodos utilizados por la Gestapo; la existencia de los colaboracionistas, es decir, de los relegados, de los humillados, de los resentidos, que se pondrán al servicio del nazismo; el contraste entre dos mundos representados por los dos protagonistas y, por último, la complejidad del equilibrio mental. Y todo ello a través de una escritura sencilla que, conforme lees, te va envolviendo en la tragedia que significa para una persona vivir la tortura y el terror que se deriva, siempre, de ella.

sábado, 14 de junio de 2014

LA ACTUALIDAD DEL ANARQUISMO. 50 AÑOS DE LA A CON UN CÍRCULO

Ayer día 13 presenté de nuevo Historia del anarquismo en España en Zaragoza. La librería "La Pantera Rosa" me pidió que lo orientara alrededor de la actualidad del anarquismo y así lo hice.



Hay logos que tienen larga vida y esa A dentro de un círculo es hoy más actual que nunca pese a sus cincuenta años de edad. Nació en París en 1964 cuando pequeños grupos anarquistas buscaban un símbolo que fuese fácil y rápido de dibujar, y que pudiese evocar el anarquismo de forma suficientemente directa, multiplicando su presencia por el simple hecho de la repetida aparición de ese denominador común en las expresiones públicas (pasquines, pintadas, etc.) de los diferentes colectivos anarquistas.

Como señala G. Woodcock, el anarquismo es un racimo de actitudes en mutua relación, antidogmático y sin estructurar, que no depende en su existencia de ninguna organización estable. Puede "florecer cuando las circunstancias le son favorables, para volver como planta del desierto, a adormecerse durante temporadas e incluso años, esperando las lluvias que le hagan retoñar".

Lo más actual del anarquismo son sus intuiciones básicas que subsisten hoy como "rastros" que brotan aquí y allí. El agua que puede hacerle florecer es que sea capaz de construirse como idea inspiradora, desarrollando lo menos doctrinario, lo menos formalizado, lo más difuso de su "patrimonio".

El anarquismo actual podría basarse en una especie de nonágono que recoge la utopía, ya que el anarquismo o es utopía o no es nada:

1- Amor a la libertad.
2- Crítica y subversión de las relaciones de poder
3- Rechazo de las ilusiones totalizantes.
4- Democracia real y directa.
5- Resistencia y desobediencia civil.
6- Decrecimiento.
7- Elaborar respuestas a los gobernantes para cuando se produzca el colapso.
8- Rebelión.
9- Revolución continua y presente.