miércoles, 13 de abril de 2022

«A mi aire»

 


«A mi aire» (7 octubre)

Me sigo preguntando cómo es que, amparados en la pandemia, los gobiernos han impuesto un estado de excepción que, posiblemente, deje un rastro permanente de restricciones en los derechos. Y cómo tragamos con que nos conviertan a todos/as los que lo cuestionamos en negacionistas (y de extrema derecha).

«A mi aire» (14 octubre)

Dice Emmanuel Levinas algo sorprendente que hace pensar (cada cual que lo interprete a su aire): Es imposible la bondad como régimen, como sistema organizado, como institución social. Lo único que permanece vivo es la bondad de la vida corriente. La pequeña bondad.

 

«A mi aire» (21 octubre)

La política ha acabado siendo la actividad que hace cumplir la Ley. Sin embargo, para mí la política debería dedicarse a deshacer las divisiones sensibles que generan las leyes y dar voz a quienes no la tienen, hacer ver lo que no se ve, hacer escuchar un discurso allí donde solo hay ruido.

Por el contrario, hoy la política incrementa el silencio, la ceguera y el ruido.

«A mi aire» (28 octubre)

Cuando más a mi aire me siento es cuando me siento relajada y en paz conmigo misma y con el mundo. Eso no siempre sucede, soy inquieta, curiosa e insatisfecha por «naturaleza», ese carácter me ha permitido romper muchas limitaciones, pero también navegar en situaciones conflictivas que me han incomodado. No sé si alguna vez podré resolver esas contradicciones o ya forman una segunda piel en mi vida.

«A mi aire» (4 noviembre)

Aunque mi fisonomía es muy mediterránea, tengo alma nórdica. No porque me guste especialmente la cultura nórdica (prefiero un poco más de suciedad y caos que tanta educación y corrección) sino porque me gusta el frío más que el calor. Tengo intolerancia al calor (¿eso existe?), así que cuando empieza el otoño empiezo a respirar, el humor mejora, reinicio largos paseos, me siento conforme con mi entorno. El otoño, además es belleza, la naturaleza muta sus colores, se prepara para el invierno, se viste de gala antes de hibernar, antes de dormir plácidamente.

«A mi aire» (11 noviembre)

Dice Judith Butler que la expresión política no siempre adopta la forma de «discurso», que puede manifestarse en forma de gesto, movimiento o poniendo el cuerpo en primer plano como escenario de la contienda política. Esto último siempre me recuerda a las personas a las que desahucian de sus casas o a las que mal comen por falta de recursos; como no a las mujeres violadas cuando una noche de fiesta se convierte en una agresión sexual y su cuerpo queda tirado como un despojo. Cuerpos que se convierten, pues, en expresión política de la injusticia.

«A mi aire» (18 noviembre)

Conferencias y libros me llevan de aquí para allá hablando y presentando aquello de lo que sé más (no sé si mucho o poco, pero algo sé). Las experiencias suelen ser buenas con las personas que organizan los eventos a los que me llaman, eso no quita las horas que paso en el transporte público (trenes y autobuses) y los tiempos muertos esperando la hora en que me toca hablar, el agotamiento tras una jornada más larga de lo debido y la llegada a una habitación de hotel solitaria para descansar.

Muchas veces me pregunto si merece la pena todo ese tiempo invertido. Cuando la experiencia es buena (como fue en Logroño), me compensa. Así que seguiremos danzando con los libros y saberes por diversas ciudades.

«A mi aire» (25 noviembre)

¿Qué significa pensar nuestra potencia de actuar en términos de devenir y no de porvenir? ¿Cómo plantear un quehacer práctico que no tenga por supuesto la idea de un Sujeto que construye y dirige la Historia?

Preguntas al hilo del libro de M. Benasayag y A. Del Rey, Elogio del conflicto.

2 comentarios:

  1. El compromiso es muy exigente y entra en competición con la propia vida, por eso siempre queda la sensación de que hay un conflicto permanente entre la necesidad de hacer y la necesidad de vivir.

    Un abrazo

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    1. Ese conflicto que señalas es muy cierto. Hay que buscar la confluencia entre la lucha y la vida y eso no siempre es fácil.

      Un abrazo.

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